Josh Howard lanzaba a los Mavs en el inicio del choque, pero todo era un espejismo, ya que el acierto de Carmelo Anthony en individual y la facilidad con la que Chauncey Billups superaba la defensa de Kidd permitía a los Nuggets dar rápidamente la vuelta al choque, gracias a un parcial de 18-4 que les ponía por delante. Ya no volverían a ceder esa ventaja en el resto del encuentro.
Las ventajas aumentaban en el segundo cuarto, con la defensa de Denver permitiendo rápidas salidas al contraataque y llevando el 69-55 al intermedio, dejando la sensación de que la eliminatoria estaba acabada.

Sin embargo, Dallas no se rindió. Con Dirk Nowitzki tan acertado como en el resto de la serie, la defensa de ayudas de los Nuggets se centraba sobre él y permitía tiros cómodos de sus compañeros, destacando Jason Kidd desde el triple. Un acertadísimo Brandon Bass reducía aún más las diferencias en el inicio del último periodo, llegando a colocar un 96-90 que abría la esperanza de los Mavs, con Nowitzki tomando nuevamente su relevo. Pese a todo, no consiguieron acercarse más en el marcador, y los últimos dos minutos fueron una fiesta para la afición de Colorado.
No era para menos. 24 años después, Denver Nuggets vuelve a las finales de la Conferencia Oeste.
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